Marketing para contratistas de techos, sin rodeos
Sin trucos, sin embudos, sin gurús. Qué es el trabajo de verdad, cuánto cuesta y cómo saber si quien te lo vende sabe de esto.
Cómo aparecer en el mapa de Google como contratista de techos
Qué decide de verdad esos tres lugares del mapa, por qué tu perfil de Google Business rinde más que tu página web y qué error de dirección te saca de la zona donde trabajas.
¿De quién es tu página web? La pregunta que lo decide todo
El dominio, la cuenta de anuncios, el número de teléfono y la lista de clientes. La mayoría de los contratistas descubre de quién son cuando ya es tarde.
Qué pasa con un lead de techos en los primeros cinco minutos
Por qué el contratista que contesta primero se lleva el trabajo casi siempre, y qué hacer cuando el teléfono suena y tú estás arriba de un techo.
Angi, HomeAdvisor y los leads compartidos: las cuentas que nadie te enseña
Qué compras en realidad cuando pagas por lead, por qué al mismo dueño de casa se lo venden a cuatro techeros y cuándo sí conviene usarlos.
¿Cuánto cuesta el marketing para contratistas de techos?
Lo que de verdad se paga en Estados Unidos por publicidad de roofing, qué parte es honorario y qué parte es presupuesto de anuncios, y por qué casi nadie publica un número.
El calendario del techero: cuándo entran las llamadas y cuándo paran
Por qué tu mejor mes y tu peor mes están a seis semanas de distancia, qué cambia en las búsquedas antes de un huracán y qué hacer con la publicidad en temporada baja.
De dónde salen de verdad los clientes de techos en Estados Unidos
Los seis canales por los que llega trabajo a un contratista de roofing, cuál se puede controlar y cuál solo parece que funciona hasta que lo mides.
Google Ads para contratistas de techos: qué hace y qué no puede hacer
Por qué la búsqueda es el canal más caro y más rentable a la vez para roofing, en qué se va el presupuesto y qué esperar de verdad los primeros noventa días.
Cómo elegir una agencia de marketing siendo contratista de techos
Las señales de alarma que se repiten, las preguntas que separan a una agencia seria de una que no lo es, y por qué el contrato de doce meses casi nunca te conviene a ti.